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Esas cosas...

martes, marzo 06, 2007

...que yo creia cuando era joven, estúpida e impresionable.


Cuando yo era pequeña, mi familia y yo viviamos en la parte más alta Santa Mónica, asi que si no saliamos en carro debiamos tomar las camioneticas de la ruta Santa Mónica - Silencio, que era lo único que pasaba por ahi.

A estas alturas de mi vida debo aceptar, no sin algo de verguenza que siempre crei que lo de "Silencio" era que la gente debia permanecer en "silencio" durante todo el viaje...

...asi que yo educadita y siempre obediente pasaba el viaje desde Santa Mónica hasta la Plaza Venezuela en el más absoluto silencio, pensando que la otra gente, la que si se atrevia a hablar en una camionetica que explicitamente solicitaba silencio al subirse a ella, era simplemente muy maleducada.

...en fin, de verdad que yo era bien pendeja.

Mi papá y sus inventos...

lunes, junio 05, 2006

Hace algunos años mi papá se cansó de ir a la barberia y de las trasquiladas, y decidió comprar una máquina de cortar cabello. Después de adquirir su nuevo artefacto, decidió que debiamos ser mi hermana y yo, quienes nos encargaramos de cortar su cabello cada vez que fuera necesario. Asi fue como mi hermana y yo, nos vimos sentadas frente a la TV, viendo un video de "Como cortar el cabello de forma profesional", sin haber tocado jamás una máquina de cortar cabello en nuestras vidas.

Fue justo en ese momento que comenzó nuestra improvisada carrera de "barberas" y si bien los cortes no eran de experto barbero, la verdad es que quedaban muy bien.

A pesar de la falta de experiencia, la cosa fue muy bien durante el primer año y medio, hasta que sucedió el "Incidente".

El "Incidente", nos soprendió a todos una tarde de Domingo, en casa de mi papá, el ya estaba preparado para que le cortaramos el cabello, yo estaba preparando la máquina y estaba discutiendo algo con mi Sr. esposo, y me olvide de ponerle el accesorio para cortarle el cabello en Nº 6, asi que accidentalmente le pasé la Nº 0 en la parte de atras de la cabeza.

Después de eso todo pasó muy rapido: mucho cabello en mis manos, mi hermana preguntado ¿Pero que hiciste?, yo pidiendo disculpas y mi papá preguntando ¿Pero que pasó?.

En fin, la molestia de mi papá solo duro unos minutos, y nuestros ataques de risa varias semanas.

Desde entonces, hace ya 3 años de eso, mi papá sigue revisando que la máquina tenga el accesorio y que mi Sr. esposo no ande por los predios cuando le voy a cortar el cabello.

Lo más comico del "Incidente" fue que tuvo que explicarle a sus estudiantes de donde carajo habia sacado su corte punk antes de entrar a clases, pero eso no impidió que tan pronto les diera la espalda, se escucharan carcajadas...

do re mi fa sol la si do

lunes, octubre 31, 2005

Cuando estabamos carajitos, en una de llenarnos de cultura, nos inscribieron en clases de cuatro a todos, mi primos, mi hermana y a mi. Nos compraron todos los implementos, el cuatro, el cuadernito con los acordes, etc.

El profesor se llamaba Luis, era un muchacho de al menos 20 años, estudiante de medicina segun me parece recordar. Iba cada viernes a las 2:00 pm, a literalmente soportar a estos 4 carajitos, que solo jodian, porque la verdad es que no tenian ningun interés de aprender.

Lo cierto es que pasabamos las 2 horas que duraba la clase haciendo solo una cosa: JODIENDO. Estabamos todo el tiempo riendonos entre nosotros, sacando de sus casillas, a este simpatico jovencito, que tenia paciencia de santo.

La forma de sentarnos siempre era la misma, mi prima y yo sentadas en el sofá, frente a mi hermana y mi primo que se sentaban en las butacas individuales. Asi que cuando el agradable Luis trataba de mostrarnos algo a mi prima y a mi, mi primo y mi hermana nos hacian muecas desde el otro lado de la sala, y lo mismo sucedia cuando intentaba mostrarle algo a mi hermana y a mi primo.

La parte más super divertida del asunto, era al final de la clases, cuando mi tía traia las galletas y los refrescos, finalmente dejabamos de joder, porque estabamos comiendo.

Si mal no recuerdo, Luis decidió retirarse de este negocio, despues de catalogarnos como insoportables; pero debo decir, que aguantó bastante, porque otra persona, tal vez nos hubiese pateado...

En fin, que perdida de tiempo, no aprendí a tocar absolutamente nada, pero no por fallas del profesor, sino por falta de interés, es una verdadera lástima...

PD: este es uno de esos momentos en lo que me lamento de no haber tenido algun instrumento tecnológico que me permitiera guardar estas imagenes para la posteridad...

La falta de tecnología...

jueves, septiembre 29, 2005

Siempre he pensado que mi infancia y mi juventud fueron muy lindas y divertidas, y aunque no estaba llena de lujos, y ciertamente no todo fue felicidad, puedo decir con propiedad que disfrute mucho de ambas etapas de mi vida.

Ninguna de las dos estuvo llena de carencias, ni afectivas, ni materiales, porque la verdad es que nunca me faltaron amigos, ni juguetes.

De lo que si puedo quejarme es de la falta de tecnología total que habia por aquellos años. En aquella época no habian ni camaras digitales y mucho menos teléfonos celulares con camara. Esto difucultó en grado superlativo la documentación gráfica de algunos eventos algo ridiculos que sufrimos mis amigos y yo por aquellos días.

Si bien mi papá tenia una camara de video y varias camaras fotográficas, la verdad es que eran muy grande y pesadas, lo que hacia su movilización muy dificil, además de que esconderlas era practicamente imposible. Ahora la cosa es sencillita, caben en las carteras, en los bolsillos y son super faciles de manejar.

Todo esto viene como consecuencia de un ataque nostalgico que sentí en estos días, al recordar algunas de las cosas que hicimos estando más jovenes. Aca les pongo algunos de estos momentos, por supuesto, obviando completamente aquellos donde me encontraba involucrada:

  • El día que le secamos el cabello con el secador a mi vecino, y le quedo igualito a la mamá de Fran Fine (The nanny). Mi vecinito tenia por aquellos días como 18 años y lucia una medianamente larga cabellera llena de rizos. Antes de que alguno piense que mi hermana y yo fuimos malvadas, esta muy equivocado, porque tal tarea se realizo a solicitud de la victima.
  • El día que mi amiga de la universidad se fue de mi casa montada en su Dart (antiguo vehiculo de la Dodge). Sus limpiaparabrisas no servian, asi que minutos después que ella salió y comenzó a llover, mi hermana y yo salimos en el carro a ver como estaba, cuando la vimos por la autopista, con la cabeza fuera, tratando de ver algo.
  • El día que la graciosa de mi hermana asomo mi morral por la ventana del piso 4 del Yaguaral (edificio donde se encontraba el ciclo profesional de la Universidad), y todas mis cositas fueron a para regadas por el estacionamiento.
Como esos momentos hay montones, es una verdadera lastima que no exista testimonio gráfico de aquellos momentos, porque sería perfectos como terapia anti-stress por estos días.
Me despido con la amargura de que hubiesen sido muy buenas las fotos

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